Lo que más cuesta: soltar lo que ya no vibra con vos
Muchas veces lo más difícil no es el cambio…
lo más difícil es soltar.
Porque lo viejo puede doler, pero también puede ser familiar.
Y lo nuevo ilusiona, pero da vértigo.
En transformación aprendemos que:
soltar no es fracasar
cerrar no es perder
elegir distinto no es traicionar a nadie
crecer no es volverse fría… es volverse real
A veces, la vida te saca lo que no te deja avanzar.
Y aunque duela, es medicina.